Nací el 12 de junio de 1965, en Parroquia Makuma, Cantón Taisha, Provincia Morona Santiago. Mis padres son Pedro Kanus y Maria Yampant. Como antes no había educación escolar en mi comunidad, crecí educándome en la vida guerrera de mi pueblo. La forma e sobre vivir en la selva y de enfrentarse a los retos de vida, de la forma en que los Surra lo hemos hecho por cientos y miles de años. Ser buen trabajador, enfrentar a los enemigos y proteger a nuestra familia. No estaba escrito, sino lo aprendíamos de nuestros mayores.
Cuando tenía 8 o 9 años llego el Instituto Lingüístico de Verano, que era una organización de los EEUU. Y allí me “reclutaron” como a muchos jóvenes que éramos seleccionados por la posición que nuestros padres tenían en la comunidad. En mi caso, mi padre era jefe de la comunidad además de shaman. Lo hacían porque así buscaban tener en el mediano y largo plazo un gran grado de control sobre la nacionalidad. Supuestamente era para educar, pero en realidad, lo que buscaban era que tomáramos la forma de pensar. Y claro nos prohibían practicas nuestras costumbres, hablar nuestro idioma, tener el pelo largo, y querían que me enfrentara a mi padre, para que cambiara sus costumbres. Allí fue que rompí con ellos, porque me di cuenta que querían destruirnos como pueblo.
Creo que lo que mas me marco fue ver a mi padre, y a mi primo hermano Rodrigo Umpanmkit, pelear contra la intromisión religiosa en territorios shuar, y verlos pelear por la defensa de nuestros territorios contra las petroleras. Años después mi primo muere en extraño accidente de avión cuando justamente estaba peleando contra una compañía petrolera. Y tuve la convicción de que nuestra organizaciones debe ser autónomas e independientes.
Los años 87 y 88 volví a mi comunidad para trabajar, organizar y apoyar la lucha del movimiento. Estuve en 1997 como presidente de la comunidad y luego fue dirigente de la CONFENIAE. De 1991 a l993 fue Dirigente de Promoción y Organización de la CONAIE y luego fue reelecto como vicepresidente l 94 y el 96. Lo que mas me impresiono del levantamiento, fue el momento en que planteamos que el presidente Asamblea Nacional Constituyente, y logramos la reforma de la constitución política. Junto con la recuperación de tierras y territorios.
Creo que con el paso de los años, y lo que hemos atravesado los últimos tiempos, se ha afirmado en mi, la preocupación de que debemos defender mas que nunca nuestras organizaciones. Solo así lograremos incidir significativamente en los cambios efectivos para construir un estado diferente. Por es os debemos estar todos unidos, indígenas y no indígenas, que nadie sea excluido. Por eso creo que la política organizativa, e internacional es una prioridad para que nuestros sueños, se vayan construyendo en el día a día. No debemos ser convidados sino debemos liderar los cambios.