Pertenezco al Pueblo Kichwa Karanki. Nací el 22 de febrero de 1953 en la Parroquia de la esperanza comunidad de San Clemente, Cantón Ibarra, provincia de Imbabura. De mis padres aprendí que el espíritu de nuestros mayores, sus enseñanzas, están en nosotros. Y eso es lo que podemos compartir con nuestros hijos.
Empecé desde niño trabajando en una hacienda, por lo que mis padres tuvieron un Huasipungo. Nos criamos a la orden de los mayordomos, que nos trataban como sus sirvientes. Pocos niños logramos por lo menos terminar una educación primaria, porque nos prohibían aprender a leer u escribir, diciendo que “el indio solo servia para el trabajo”. Me autoeduque con la orientación de Monseñor Leonidas Proaño en los años 70. A los 14 años fui elegido secretario de mi comunidad, y una de las primeras cosas que hicimos fue impulsar la creación de una escuela en la comunidad. Preste mi casa y hubo 32 niños. La escuela funciono 4 o 5 años y luego pudimos construir una aula, a través de las mingas de la comunidad.
Tomamos conciencia social y política desde nuestra vida misma. En aquellos años no teníamos luz, ni agua potable, y comenzamos a organizarnos. Fundamos una organización de segundo grado, UNIOCIAE a mediados de los 70, y luego fui elegido como dirigente de educación y cultura de la FICI que fue una de las principales organizaciones impulsoras de ECUARUNARI. Luchamos duro contra el racismo, la discriminación, la violación de nuestros derechos. Contra el abuso de los intermediarios.
Luego vinieron los levantamientos indígenas de finales de los 80, donde participe como vicepresidente y luego como presidente de la FICI. Contribuimos como FICI en el levantamiento nacional bloqueando completamente las carreteras y paralizando la provincia de Imbabura. En aquella ocasión exigíamos la recuperación de nuestras tierras, y estábamos celebrando los 500 años de resistencia indígena y popular.
A finales de los 90, ingrese a CODENPE, como representante de la mi pueblo Karanki. Lo que mas me impresiono fue que los recursos económicos que ingresaban, debían ir a las comunidades de base, donde existen necesidades de emergencia. Pero algunos compañeros fueron ganados por el estado, por sus costumbres, y se volvieron funcionarios y burócratas abandonando al movimiento. Se avanzo un poco, pero luego la alianza con el Coronel Lucio Gutiérrez, politizo a las instituciones de las nacionalices y pueblos, DINSPI, DINEIB, FODEPI, etc. El dictador trato de comprometer a la CONAIE en sus políticas, y al no lograrlo trato de hacer una CONAIE paralela, apoyado con algunos dirigentes de poco valor y sin identidad.
Creo firmemente que estos dirigentes que se vendieron a las petroleras, y a los gobiernos, no tienen un valor humano, porque traicionan a sus propios pueblos y nacionalidades. Traicionan a sus propias familias y a la memoria de sus mayores.
Por eso una de nuestras mayores preocupaciones es que la CONAIE debe implementar con mas fuerza acciones para formar cuadros políticos en defensa de un nuestros derechos. Y estos cuadros deben ser compañeros formados socialmente, con una cultura comunitaria, colectiva, con el proyecto político de la organización. Y sobre todo ser muy honestos. No deben responder a sus intereses personales, sino luchar por sus comunidades y organizaciones.
Fui electo en el Congreso de Otavalo como Dirigente de Fortalecimiento Organizacional de la CONAIE, y nuestro periodo como Consejo de Gobierno es hasta Enero del año 2008.