La Dirigencia de Fortalecimiento organizacional es parte del Eje Político dentro de la Plan Estratégico y tiene en primer lugar la función de mejorar la organización central de la CONAIE y contribuir a fortificar las organizaciones de la tres regionales CONAICE, ECUARUNARI, CONFENIAE, el movimiento político indígena y la Escuela de Mujeres Dolores Cacuango, vigorizándolas en una sola red nacional.
En segundo lugar contribuir a afianzar nuestro trabajo en las instituciones del estado donde las Nacionalidades y Pueblos Indígenas tenemos una responsabilidad fundamental. Eso tiene una importancia histórica y critica en este periodo, en que por un lado pasamos por una etapa donde se intento destruir la CONAIE desde el gobierno de Lucio Gutiérrez con la complicidad de la mafia indígena (la denominamos mafia indígena porque son grupos organizados, que desarrollan actividades delictivas y son cómplices de las compañías petroleras, mineras y de los EE.UU.) lo que debilito gravemente nuestras organizaciones, en especial en la costa y en la amazonia. Por otro estamos entrando a un periodo electoral, en que la actividad de los candidatos de los partidos políticos puede provocar nuevos problemas, provocados por las ambiciones políticas de algunos dirigentes y las practicas de clientelaje de parte de funcionarios del estado.
El trabajo de Fortalecimiento Organizacional es una labor conjunta de todas dirigencias (Por ejemplo con los sistemas de Comunicación a cargo de la Dirigencia de Comunicación, con la red de salud a cargo de la Dirigencia de Salud, la Red de Educación a cargo de la Dirigencia de Educación, de coordinación con las organizaciones hermanas en el ámbito mundial a cargo de la Dirigencia de relaciones internacionales, de formación dirigentes nuevos a cargo de la Dirigencia de Juventud, de impulso a la mayor participación de las mujeres a cargo de la Dirigencia de la Mujer etc, etc) pero donde la Dirigencia de Fortalecimiento Organizacional tiene la responsabilidad central del funcionamiento de las estructuras orgánicas (Equipos dirigentes, asambleas, etc). Un componente primero y central para cumplir esta labor, es la formación y mejora de los recursos humanos, tanto en el ámbito de los equipos dirigentes como de los equipos técnicos. El corazón de la organización del movimiento de las nacionalidades y Pueblos Indígenas, son sus recursos humanos, con su fortaleza ideológica, su claridad política, su capacidad técnica y su experiencia para enfrentar a nuestros enemigos. Y junto con eso llevar adelante el trabajo de planificación política y técnica.
En tercer lugar, la Dirigencia de Fortalecimiento Organizacional tiene la función de proporcionar información, propuestas y coordinar acciones relacionadas con las políticas nacionales en la coyuntura política. Elementos que servirán para una mejor toma de posición y desarrollo de acciones en un periodo más largo. Y de esa manera contribuir a que las decisiones sobre la orientación estratégica y coyuntural del movimiento indígena, esten basada en datos de la realidad (Estadísticas, estudios, resultados) y en el análisis de los hechos concretos. De esta manera podremos discutir, revisar y actualizar el Proyecto Político de la CONAIE, incluyendo contar con una representación política sólida y tener acciones nacionales de mayor impacto.
Un cuarto aspecto es fortalecer la memoria histórica de nuestra organización. Eso no pasa solamente por la publicación de algunos textos de historia, sino sobre todo porque esa memoria este viva y sea una guía en las generaciones de líderes y dirigentes. Esto es parte del espíritu que nos da fuerzas para enfrentarnos a los enemigos de los Pueblos y Nacionalices Indígenas, y a los problemas en el trabajo de nuestras organizaciones. Un componente central de esta función de la Dirigencia de Fortalecimiento Organizacional es recuperar y mantener la relación con los ex dirigentes y lideres. El respeto por nuestros mayores y sabios son un de los elementos mas importantes de nuestra cultura y uno de los componente mas valiosos que tenemos. De hecho una de las primeras cosas que se hizo para tratar de destruir la CONAIE, fue desplazar a nuestros líderes y dirigentes mayores y remplazarlos por “jóvenes estudiados” que manejaban el español y que supuestamente defenderían mejor nuestros derechos, lo que en varios casos fue al contrarío. Las formas orgánicas en que esta tarea se plasma son la conformación de un Consejo de Mayores y la programación y organización de las reuniones con los jóvenes y niños. Además de invitarlos a una participación cotidiana en las diferentes instancias de la organización.
Un quinto aspecto de su labor es lo relacionado con la infraestructura de nuestras organizaciones. Los locales de la organización deben convertirse en las Casas Indígenas, que sirvan para desarrollar el conjunto de actividades (organizativas, juveniles, etc), de la manera mas eficiente posible, porque además son el espacio principal de encuentro y reunión con los equipos dirigentes y activistas de las otras organizaciones del pueblo (trabajadores, estudiantes, campesinos). Y debemos mejorar nuestros locales, porque además son nuestra carta de presentación orgánica para el resto del país.